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En el año 1967 y ante la escasez, en aquella época, de agrupaciones dedicadas a la actividad montañera, fue fundado el grupo de montaña TORREBLANCA, que tuvo su primera sede en un local cedido en el chalet de Salesas hasta que el conjunto de edificaciones salesianas fueron adquiridas por una promotora para la edificación de viviendas y un gran centro comercial. En estas circunstancias, y mientras se buscaba una nueva sede, los miembros del grupo se reunían en la cafetería Gran Vía de la avenida de Galicia. Finalmente, la búsqueda de un local dio sus frutos, siendo el Ateneo, situado en el nº 7 de la calle Melquíades Álvarez, el que cediera un pequeño cuarto en su sede donde poder alojarse, además de disponer de sus instalaciones para la actividad social del grupo, como proyecciones audiovisuales, reuniones de la directiva, asambleas, etc. En este lugar se mantuvo hasta mediados de la década de los 70, en que se trasladó a un local que fue sede de la Federación de Montaña y de los grupos Curuxu y Vetusta, situado en la primera planta del nº 1 de la calle Sol, y donde permanece en la actualidad. Prácticamente desde el comienzo de su andadura, el Torreblanca alcanzó gran notoriedad gracias sobre todo a un afortunado suceso. Miembros de la sección de espeleología del grupo, realizaban en abril de 1968 exploraciones en el complejo kárstico de Ardines en Ribadesella, y al descender por el conocido en la zona como “Pozu’l Ramu”, descubrieron una nueva cavidad y en sus galerías gran cantidad de pinturas del Paleolítico Magdaleniense en muy buen estado de conservación y de una gran calidad artística. Este acontecimiento se vio empañado por la muerte accidental a los pocos días del hallazgo, de uno de los miembros del grupo, Celestino Fernández Bustillo, mas conocido como Tito Bustillo por lo que, como homenaje póstumo, el Patronato de Cuevas y Yacimientos Prehistóricos de Asturias decidió que la denominación de la nueva cavidad llevaría su nombre. Desde entonces se conoce como cueva de Tito Bustillo y pasa por ser una de las más importantes de la Cornisa Cantábrica tanto por la calidad y variedad de sus pinturas como por la riqueza de sus yacimientos. Desde sus inicios el Torreblanca desarrolló gran actividad montañera en todas las modalidades. Contaba en su primera época con secciones de montaña, esquí (tanto de travesía como de pista), escalada y espeleología. En los inviernos era frecuente organizar dos salidas, una para realizar alguna ascensión o travesía de montaña y otra al puerto de San Isidro o Pajares para los esquiadores. En esta primera época, todas las actividades colectivas del grupo contaban con una nutrida asistencia de socios. Después, a partir de la segunda mitad de la década de los 70, se produjo una pequeña crisis de asistencia a las salidas colectivas por diversos factores, entre los que cabe destacar la aparición sucesiva de numerosos grupos de montaña. Para paliar esta crisis los grupos se asociaban para la organización de las excursiones, así el Torreblanca realizaba sus actividades conjuntamente con el Civilu en primer lugar, luego con el Górfoli de Avilés y finalmente con el Vetusta, asociación que fue muy fructífera y proporcionó al grupo un período de intensa actividad. A partir del último trimestre de año 1984 se retomó nuevamente la senda en solitario, lo cual se mantiene en la actualidad. A lo largo de toda su andadura, el Torreblanca, además de las excursiones dominicales o de fin de semana por las montañas de la región o provincias limítrofes, ha realizado múltiples salidas a los distintos sistemas montañosos de la Península, con especial dedicación a los Pirineos, tanto en su vertiente española como en la francesa, así como expediciones a otras montañas del mundo: Alpes, Hoggar argelino, Atlas marroquí, Cordillera Andina, etc. a lo que hay que añadir las innumerables actividades desarrolladas, a título individual, por los socios del club, tanto en el ámbito local como en el nacional o el internacional, en el que cabe destacar, por su significación, la participación del entonces presidente del club, y hoy Presidente de Honor Antonio Alcalde de Julián, en la expedición asturiana “Andes-73”, para ascender al Nevado Salcantay en la Cordillera Vilcabamba de los Andes Peruanos, lo que sirvió de estímulo a otros miembros del club para nuevas participaciones en otros proyectos internacionales. Aunque en esta ocasión no se pudo alcanzar la cumbre de 6300 metros de altitud, por causa de un fuerte temporal que obligó a la retirada, quedando la cordada apenas a cien metros por debajo de esta cota, si se pudo coronar esta la cima en el año 1978 en el que se repitió la expedición. Al margen de las tradicionales salidas colectivas, el Torreblanca ha organizado, tanto por encargo de la Federación Asturiana de Montaña, como por iniciativa propia, diversas actividades de convocatoria general a todos los clubs federados. Así, por ejemplo, se organizó en 1981 el XVII CAMPAMENTO REGIONAL DE MONTAÑA, celebrado entre el 23 y el 26 de julio en las camperas de La Pradiella del Puerto de Somiedo. En las fechas navideñas de 1986 el grupo se hizo cargo de la organización del BELÉN DE CUMBRES de la Federación, que fue instalado al pie de la Cruz de Priena en las proximidades del Santuario de Covadonga y en el mes de junio del año siguiente, en las camperas de Trobaniello, organizó las actividades conmemorativas de SAN BERNARDO DE MENTHÓN. A principio de la década de los 80, hasta que en los inviernos y de forma progresiva empezó a escasear la nieve, el TORREBLANCA organizaba una travesía de esquí patrocinada por deportes Tuñón, firma comercial que siempre mantuvo una estrecha relación con el grupo; así por ejemplo, durante la época del Ateneo, el Torreblanca y deportes Tuñón acordaron un trato preferencial para la compra de material por parte de los socios del club, consistente en descuentos especiales y pagos aplazados sin intereses. En septiembre del año 1990, y tras la reciente aparición de la modalidad deportiva de la bicicleta de montaña, el grupo Torreblanca organiza la I TRAVESÍA CORDILLERA CANTÁBRICA de mountain bike, que se llevó a cabo en los alrededores del puerto de San Isidro. Las sucesivas ediciones se fueron celebrando en distintas zonas de la cordillera, con un éxito progresivamente creciente de participación. Para la edición de 1995 y siguientes, se decidió transferir la responsabilidad organizativa al club Asturcón BTT, que viene encargándose de la misma desde entonces. En la actualidad el GRUPO DE MONTAÑA TORREBLANCA, continúa realizando sus tradicionales salidas de fin de semana o dominicales; actividades especiales en puentes, Semana Santa y verano por algunas zonas de los diversos sistemas montañosos de la península, y también salidas al extranjero, así como actividades sociales en la sede del club.
Oviedo, febrero de 2012 |
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